Acción Cultural Loyola fue creada por la Compañía de Jesús el 25 de agosto de 1966. Desde su inicio, su filosofía y compromiso de trabajo estuvieron orientados por el posicionamiento de la Iglesia, expresado en el Concilio Vaticano II y en la 1ra y 3ra Conferencias Episcopales Latinoamericanas de Río de Janeiro y Puebla, respectivamente.
Asumiendo esta posición, ACLO se compromete con los campesinos y campesinas en el sur del país, por ser el sector social más numeroso, necesitado y marginado, porque posee una cultura propia y porque tiene potencial para lograr el cambio socio-económico y político del país.
A lo largo de su historia, su accionar estuvo enfocado a brindar oportunidades para que este sector social pueda formarse, fortalecer sus organizaciones, mejorar su economía y hacer conocer sus demandas, necesidades y cultura, a través de las radioemisoras de ACLO en Chuquisaca, Tarija y Potosí y del Periódico En Marcha.
Su trabajo consecuente y comprometido con la población campesina e indígena del Sur, lleva a ACLO a desarrollar, entre 1999 y 2000, un proceso de evaluación para adecuar el accionar institucional a los cambios estructurales que se dieron en el país, en el marco de la política neoliberal, que transformaron formas y niveles de relacionamiento de la sociedad civil con las instancias gubernamentales, en el ámbito local, regional y nacional.
Como producto de esta evaluación se tiene el plan sexenal institucional 2001-2006 Coincidiendo con este proceso la institución cambia de status jurídico a FUNDACIÓN ACCION CULTURAL LOYOLA, con la sigla ACLO, constituida por la Compañía de Jesús, adquiriendo la forma de fundación civil, de carácter privado y sin fines de lucro.
Su funcionamiento en el territorio nacional ha sido legalmente reconocido a través de la personería jurídica, concedida por R.P. 134/2000 en fecha 30 de agosto de 2000. Posteriormente, durante el proceso de quiebre político que se dio en Bolivia, a partir de las movilizaciones populares en el 2000 y que culmina con la elección de Evo Morales como Presidente de la República en diciembre del 2005, se fortalece el relacionamiento y compromiso de ACLO con el movimiento indígena campesino en el sur del país.
En este nuevo contexto, en abril del 2005 se realiza la evaluación externa del Plan Sexenal 2001-2006, que identifica los logros, potencialidades, debilidades y desafíos futuros de la institución. A partir de estas constataciones ACLO reestructura su accionar para responder a las demandas y desafíos actuales, estableciendo la incidencia en políticas públicas y en formación de opinión como principio articulador de toda su intervención institucional, tal como se expresa en su nuevo plan sexenal 2006-2011.

