Potosí, 26 de marzo.- En el Hotel Virreyes de la capital potosina en jornadas pasadas se realizó el taller “Geopolítica del Litio”, donde la investigadora mexicana Aleida Azamar Alonzo analizó los impactos sociales y ambientales que podría generar la aprobación de los contratos de explotación de litio en Bolivia y afirmó que uno de los mayores riesgos asociados a la extracción del litio en los salares es el elevado consumo de agua para lo cual se requieren aproximadamente 600 litros por minuto para llevar a cabo el proceso, una cifra considerable si se compara con el consumo promedio de una persona, que ronda los 300 litros diarios. Esta demanda hídrica, según la especialista, podría afectar no solo a la zona de extracción, sino también a comunidades cercanas e incluso al suministro de agua a nivel nacional.
Otro de los riesgos mencionados, es el desplazamiento de personas que viven en áreas cercanas a los salares y en caso de no haber asentamientos humanos, también se verían afectados los ecosistemas locales, los animales que transitan por esas zonas podrían perder sus rutas naturales de alimentación y la flora también sufriría modificaciones. La instalación de un proyecto minero requiere grandes extensiones de terreno y perforaciones en el suelo, lo que podría provocar la pérdida irreversible de los salares.
Respecto al medio ambiente, Azamar remarcó que los seres humanos no deben ver a la naturaleza como algo externo, ya que forman parte de ella; considerar al medio ambiente como un recurso ajeno puede llevar a su deterioro, mientras el planeta sigue su curso. Desde esta perspectiva, enfatizó que la explotación de litio debería evaluarse con una mirada más integral y no solo enfocada en beneficios económicos a corto plazo, los recursos naturales, recordó, “son finitos y eventualmente se agotan”.
Al ser consultada sobre posibles soluciones, la investigadora propuso reflexionar sobre el propósito real de extraer litio y a quién beneficia esta actividad. Según su análisis, desde hace siglos, los recursos naturales de América Latina han servido principalmente al norte global, sin generar beneficios duraderos para la región.
La intervención de la doctora Azamar resaltó la necesidad de repensar el modelo de desarrollo, con un enfoque que priorice la sostenibilidad y el bienestar de las comunidades, más allá de los intereses económicos inmediatos.
KV/ACLO Potosí
