Lorenzo Ayarde, dirigente de la subcentral de Tolomosa, ha expresado la profunda preocupación de los productores agrícolas ante el incremento “por las nubes” en el costo de insumos esenciales como abonos y agroquímicos. Este aumento ha sido drástico; por ejemplo, el abono que antes se compraba a 300 o 400 bolivianos, ahora cuesta 900 bolivianos, y su disponibilidad en el mercado es limitada. Los productores se sienten “desprotegidos” por las autoridades y sus representantes, quienes, según Ayarde, se han dedicado solo a la política, descuidando al sector productivo.
Este incremento en los precios de los insumos amenaza seriamente la capacidad productiva de los agricultores. Ayarde explicó que lo que antes se pretendía producir en una hectárea, ahora tendrá que reducirse a media o incluso a un cuarto de hectárea debido a la falta de recursos económicos. Un ejemplo claro es que el presupuesto para sembrar media hectárea de papa ha pasado de 10.000 a casi 30.000 bolivianos.
Ante esta situación, los productores hacen un llamado urgente a las autoridades e instituciones competentes, como el Defensa del Consumidor, para que realicen su trabajo de controlar los precios y coordinen con los productores. Ayarde enfatiza la necesidad de una mesa de trabajo para encontrar formas de frenar la subida de precios de los insumos y el contrabando, lo que finalmente beneficiaría a la ciudadanía. Los productores advierten que, si los costos de producción son altos, esto inevitablemente se traducirá en un aumento de los precios de los alimentos para el consumidor final.
A pesar de las dificultades económicas, los productores han manifestado que no dejarán de trabajar, ya que es su sustento diario y viven “del día a día” de su labor. Sin embargo, se verán obligados a reducir sus áreas de cultivo. Insisten en la necesidad de coordinación con las instituciones para evitar afectar tanto a los productores como a los consumidores.
