El 27 de marzo de 2025, en la ciudad intermedia de Tupiza, se llevó a cabo el acto de certificación de promotores agroecológicos formados a nivel técnico básico, en el marco de un proceso de capacitación desarrollado en coordinación con el Centro de Educación Permanente “Nuevo Amanecer”. La actividad contó con la participación activa de 31 productores y productoras (23 mujeres y 8 hombres) provenientes de las microcuencas Quebrada Seca y Oploca, pertenecientes a los distritos I y III del municipio de Tupiza, quienes culminaron satisfactoriamente un proceso formativo integral y orientado a la consolidación de sus capacidades técnicas y organizativas.
La formación se estructuró en cinco módulos teórico-prácticos, que abordaron de manera articulada las principales temáticas de la producción agroecológica: elaboración de abonos orgánicos, manejo y control de plagas y enfermedades, gestión sostenible de los recursos suelo y agua, certificación ecológica a través de los Sistemas Participativos de Garantía (SPG) y apicultura como alternativa de producción diversificada. Estos contenidos permitieron a los participantes fortalecer sus conocimientos, adquirir nuevas herramientas y desarrollar competencias para promover la transición hacia sistemas de producción más sostenibles, resilientes y en armonía con la naturaleza.
Más allá de la transferencia técnica, la certificación representó un espacio de encuentro e intercambio de experiencias comunitarias, donde los productores y productoras compartieron aprendizajes, reflexionaron sobre los desafíos de la agricultura actual y reafirmaron su compromiso de replicar y difundir las prácticas agroecológicas en sus parcelas, familias y organizaciones de base. La participación protagónica de las mujeres tuvo un rol destacado, consolidando su liderazgo en la producción agrícola y en la promoción de modelos sostenibles de gestión de los recursos naturales.
Este proceso de formación y certificación no solo contribuyó al fortalecimiento de las capacidades técnicas individuales, sino que también impulsó la organización colectiva y el compromiso comunitario con la agroecología, como una estrategia clave para mejorar la seguridad alimentaria, generar ingresos dignos y aumentar la resiliencia de las comunidades rurales frente a los efectos del cambio climático y la degradación ambiental.
La certificación de estos 31 nuevos promotores agroecológicos constituye un hito en la consolidación de líderes comunitarios que, con sus conocimientos y experiencia, se convierten en referentes locales capaces de impulsar la transición hacia una agricultura más justa, sostenible y respetuosa con la Casa Común.


