En el Área Protegida Iñao se impulsa el fortalecimiento de la apicultura como una actividad productiva sostenible que no solo genera ingresos, sino que también protege la biodiversidad. Las abejas cumplen un rol vital en los ecosistemas, ya que gracias a su labor de polinización se garantiza la reproducción de más del 75% de los cultivos alimentarios y del 90% de las plantas silvestres, contribuyendo directamente al equilibrio de la naturaleza.
La apicultura, además de ser un pilar en la conservación, representa una fuente de alimentos y medicinas naturales, como la miel y otros derivados que fortalecen la salud de las familias. Su práctica en el AP Iñao se ha consolidado como una alternativa económica viable, que brinda oportunidades de sustento digno a las comunidades locales y promueve el uso responsable de los recursos naturales.
A través de este trabajo, los productores han logrado diversificar sus ingresos y, al mismo tiempo, convertirse en guardianes del medio ambiente. Cada colmena no solo produce miel, sino que también contribuye a la regeneración de bosques, a la fertilidad de los suelos y a la seguridad alimentaria de la región.
El fortalecimiento de la apicultura en el AP Iñao reafirma el compromiso de las comunidades con un modelo de desarrollo sostenible, donde la conservación y la producción se complementan. Con estas acciones se construye un futuro en el que la naturaleza y las familias crecen juntas, asegurando bienestar y equilibrio para las nuevas generaciones.
