Las productoras de durazno de diversas comunidades del municipio de Camargo, organizadas en asociaciones, han expresado su preocupación por las persistentes lluvias registradas en las últimas semanas. Según Elvira Castro, productora de la comunidad de Thota, estas precipitaciones han afectado significativamente la cosecha y la producción de mocochinchi, ya que los caminos en mal estado impidieron el transporte de la fruta al mercado. Además, durante el proceso de secado del durazno, la humedad excesiva provocó su putrefacción, reduciendo considerablemente la producción.
“La lluvia nos perjudicó, ha echado a perder el mocochinchi, justo en ese tiempo una semana entera estaba lloviendo” dijo, al señalar que, en esas comunidades las variedades ulincate blanco y amarillo rinden mejor con relación a otras variedades.
Por su parte, Isabel Serrano, productora de la comunidad de Molleni, indicó que, además de las lluvias, una intensa granizada impactó negativamente la producción de durazno. Asimismo, el clima húmedo no permitió el adecuado secado del durazno pelado para la elaboración de mocochinchi, y la escasez de combustible dificultó aún más la distribución de la fruta a los mercados de Tarija y otras regiones.
“Al principio no ha secado ha empezado a podrirse por la lluvia que no dejaba secar y no había sol, con ello hemos perdido arto” lamentó la productora, al manifestar que, elaborar moqochinchi no es fácil, desde el pelado de durazno y hasta secar es un largo proceso que se debe cumplir dijo.
Ante esta situación, los productores de Camargo advierten que este año la producción de mocochinchi será considerablemente menor debido a estas inclemencias del tiempo. La falta de condiciones adecuadas para el secado y las afectaciones causadas por la granizada han generado una gran incertidumbre entre los agricultores, quienes temen pérdidas económicas significativas y un impacto negativo en la oferta de este producto tradicional en los mercados.
